Cosas de la vida

Hoy en el colectivo mientras volvía del trabajo me puse a pensar, viendo tantos camiones pasar y taxis alrededor, que a veces por cosas de la vida no somos eso que algún día quisimos ser.

Todos tenemos sueños de chicos, y que nadie me venga con que nunca se imaginó siendo Presidente de la Nación o Reina de algún país exótico porque no le creo. De chiquita yo quise ser muchas cosas, pasé de pediatra a modelo, de modelo a bailarina clásica, de bailarina a traductora de inglés, y de traductora a relacionista pública. Siempre pasando por el eterno sueño de ser princesa de Inglaterra, jajaja!

De ese primer sueño de doctora hoy estoy en mi último año de universidad para licenciarme como RRPP, y si bien en el camino aprendí a hacer todo lo que en algún momento quise ser (estudié modelaje, estudié danza clásica, hice 7 años de inglés) hoy puedo decir que hay algo que siempre quedó en el tintero: los musicales.

Amo ver musicales, cantarlos, sentirme parte de ellos, y obviamente que ni bien termine la universidad me voy a jugar un poco por esa faceta de mi vida que vengo postergando desde hace tiempo. Es como si tuviera que partir mi cuerpo en dos, una parte adora comunicar y todo lo que eso implica, y la otra se muere por cantar todas las noches en un teatro. Pero no se puede todo, y lo que será, será.

Bueno, volviendo al tema original, estaba diciendo que todos tuvimos sueños de chicos y que el tiempo los pudo haber cambiado, pero qué pasa con aquellos que no pueden cumplir ni una cosa ni la otra? Que por circunstancias de la vida toman decisiones equivocadas y cuando se arrepienten ya es demasiado tarde?

Es muy extraño eso de las oportunidades que a uno se le presentan en la vida, pero más loco es cómo a veces rechazamos las mejores por quedarnos en la comodidad de lo conocido. A veces, y me refiero exclusivamente a la gente que tiene muchas oportunidades y no las aprovecha, es necesario salir del estado de comodidad para conocer la adrenalina de lo nuevo, de lo desconocido. Tomar decisiones es dejar algo de lado, porque no se puede tener todo en la vida, y toda decisión es una oportunidad para crecer.

Miren, parece que fue ayer que tomé la decisión más importante de mi vida: dejar la comodidad del hogar para venir a vivir con mi hermano, alguien con quien nunca compartí más que un fin de semana o las vacaciones. Al principio fue duro, tuvimos que adaptarnos mutuamente porque él estuvo casi 10 años viviendo solo antes de que yo cayera a su vida, y yo en esos años viví como una princesa en mi casa donde mis padres me hacían todo. No conforme con el cambio, al poco tiempo se casó y entró otro actor a nuestras vidas, que debo confesar no sé qué sería de mi vida sin ella, pero también tuvimos que conocernos.

Nunca es fácil tomar decisiones, hay veces en las que quise dejar todo y volverme a mi casa pero seguí acá, y aún hoy después de 4 años hay veces que quiero matar a mi hermano, pero son cosas que pasan siempre porque no todo es siempre perfecto. Lo importante es no quedarse con lo básico por miedo a que lo que hagamos no sea lo correcto o no nos guste, o nos vaya mal. El típico miedo a fracasar lo tenemos todos, pero como dicen por ahí: el que no arriesga no gana.

De pronto la vida te pone en frente chances de crecer, hay que ser lo suficientemente despierto para darse cuenta y aprovecharlas, porque hay gente que no tiene opción y se resigna a ser lo que le toca, pero si vos tenes la posibilidad de hacer cosas hacélas. El conocimiento nunca está de más, o como dice mi abuela “el conocimiento no ocupa espacio”. Si tenes ganas de aprender un idioma hacelo, si queres ir de viaje hacelo, si queres cambiar de trabajo hacelo, si la carrera que haces no te satisface cambiala, sé feliz.

Nadie vive la vida de uno, y mucha gente puede estar presionándote para que hagas determinada cosa sin darse cuenta de lo infeliz que podes ser. La única persona a la que tenes que hacerle caso es a vos mismo, sólo vos sos quien se da cuenta si sos feliz o no, si lo que haces te gusta o no, si estas completo como persona o te falta algo. La gente puede opinar y darte consejos, pero nunca te olvides que la decisión final siempre la tenes vos, y de última si te fue mal te podes quedar tranquilo de que el error fue tuyo y de nadie más, te ahorras la angustia de querer culpar a alguien, y no se imaginan lo lindo que se siente esa libertad de poder elegir y luego culparse o gratificarse a sí mismo.

Quizás mi mamá y mi papá lean esto, y ellos son de opinar bastante en lo que tengo que hacer una vez que termine la universidad. Quiero decirles que tengo bien claro lo que voy a hacer: dejar de estudiar al menos un año! Tengo más vida adentro de una institución académica que en mi propia casa, y quiero descansar. Jugarme por el arte, por lo que realmente me apasiona, y si no me va bien o no me gusta, las RRPP siempre van a estar ahí para mí, con los brazos abiertos esperándome. Los errores que cometa después del 2012 van a estar pura y exclusivamente dedicados a ese título que me muero por tener, y él será quien me salve la vida en caso de sentirme ahogada.

Un comentario en “Cosas de la vida

  1. Matt dijo:

    Hola! Leo desde hace un par de meses tu blog pero nunca había comentado. Muy bueno el post, me encantó. Es muy cierto que al final de cuentas la vida de uno termina siendo las decisiones que toma, y me sentí identificado por la especie de limbo, solo que el mio se da entre la secundaria y la facu xD

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