semaforio

Somos como somos, y está mal

Hoy tuve que ir al médico y dije “¿por qué no voy en bici?“, así que me dispuse a sacar una bici de la ciudad y ahí comenzó un diálogo interno cuestionándome la sociedad en la que vivo.

Nos quejamos constantemente de cómo está el país, pero en vez de echarle la culpa a los gobernantes (que, sin ir más lejos, los elegimos nosotros) ¿por qué no nos miramos un poco en la calle? Somos una bazofia como sociedad, y te das cuenta en el acto mínimo de caminar.

Hay una bicisenda claramente delimitada, pero el ciudadano capo de la vida no camina por el costado, camina sobre ella, total el ciclista que haga malabares. Ahora si el ciclista choca al peatón por imprudencia de éste último, el ciclista es el inconsciente, el descuidado, el que iba en el lugar correcto pero no miró bien. Y digo, ¿quién tiene que “mirar bien” por dónde circula? Si uno va en el lugar delimitado, ¡¿para qué carajo caminás por ahí?! Teniendo la vereda o el resto de la calle en las peatonales.

El cruce de las calles es otro asuntito que me enerva, y por el que vivo teniendo pequeñas discusiones con mis amigos y familiares, porque a la calle se la cruza en la esquina, por la senda peatonal, y cuando el semáforo está en rojo para los autos y blanco (o verde) para el peatón. Más claro tirale agua, pero no, el capo de la vida cruza por donde se le canta y si el semáforo está en verde para los autos tanto mejor, más adrenalina. Ahora si el auto choca al peatón en esta circunstancia la culpa la tiene el que maneja, porque ¡cómo no vio al pobre e inocente peatón! Y después vienen las declaraciones de “¡esto es Argentina! ¡acá nadie respeta nada! ¡no es como en Uruguay que ahí pisás la calle y los autos paran!“, pero papito mirate un poco vos y después despotricá, porque el primer negligente sos vos; y no, no es Uruguay, ni Miami, ni todos esos lugares cool a los que vas, es tu país y el primero en respetar las cosas deberías ser vos.

Hace poco volviendo de la facultad me pasó que yo estaba cruzando bien por la senda peatonal en la avenida 9 de Julio cuando una mujer al doblar con su auto me pega un grito a lo “¡apurate flaca!“. A ver, yo camino a mi paso normal (no soy una tortuga y tampoco soy Flash) y el semáforo está para mí, así que calmate vos imbécil y en vez de gritar aprendé a manejar.

Hoy casi choco a un señor con su hijo porque no sólo estaban caminando por la bicisenda sino que encima el señor, grandulón él, estaba pelotudeando con el celular. Cuando le pego el grito “¡bicisenda señor!” me la devuelve con un “es del otro lado de la línea punteada, ¡mirá vos!“. Y digo, hay DOS LÍNEAS pedazo de inadaptado social, y si vas a la esquina y mirás para abajo ya que tanto te gusta caminar como bestia, verías que por donde yo iba había un dibujito de una bicicleta. ¿Te dice algo eso, capo de la vida? Sí, que yo estaba por el lugar correcto ¡y vos no!

Entonces me pregunto lo siguiente: ¿es necesario putear tanto cuando lo único que hay que hacer es respetar las señales de tránsito que aprendemos en la primaria? ¿Tan de cuarta ha sido la educación de la gente que no es capaz de detectar qué hay que hacer cuando el semáforo está en verde o en rojo? ¿Por qué siempre buscamos echarle la culpa al otro en vez de hacer un trabajo introspectivo y ver en qué está fallando cada uno?

Mis amigos y mi familia pueden dar fe de lo que digo porque muy raras veces me animo a cruzar la calle de forma “ilegal”, y los reto cuando ellos lo hacen porque no corresponde. Aunque sea pensá en que si te atropellan por negligencia tuya el seguro no te va a cubrir, ¡que el materialismo nos ampare!

Me da tanta bronca cuando veo a gente con niños cruzar las calles mal o caminar por la bicisenda, porque: 1) el niño aprende del ejemplo que le dan los adultos, 2) pueden tener un accidente, 3) no cuesta nada hacer las cosas bien. Otra cosa que me da bronca es cuando veo embarazadas cruzando mal o caminando por donde no corresponde, ¡flaca llevas un pibe adentro, cuidate! Si no es por vos, hacelo por tu hijo.

Y lo peor es que toda esta gente cuando va al extranjero se comporta, y despotrica diciendo “acá no es como en Argentina, allá todo es un tole tole“, y puede que sí, pero gran parte de este tole tole depende de cada uno de nosotros. Porque tenemos la posibilidad de cambiar las cosas y de hacerlas bien, pero eso no es cool y nos sentimos más capos cuando trasgredimos las reglas. Ahora sí, cuando algo nos pasa somos los primeros en chillar. ¡Qué país!

5 comentarios en “Somos como somos, y está mal

  1. Sil dijo:

    Y las que esperan en la vereda para cruzar pero bajan el cochecito del bebé a la calle??
    Estoy harta de ver infracciones, algunos se creen tan vivos que pueden pasar por encima de las normas, total, el otro que se cague. Eso sí, cuando les pasa algo la culpa nunca es de ellos.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s