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Cuando todo es público

Estamos en la era en la que todo es público, o al menos todo puede ser público si así lo deseamos. La gente no necesita entrar a tu casa para ver cuál es tu banda favorita, qué libros te gustan o cómo es tu mascota, una foto y un click acercan toda esta información no sólo a tus amigos y familiares, sino a gente que ni siquiera te conoce pero igual está ahí y lo ve.

Internet para todos y todas en Charles de Gaulle

Internet para todos y todas en Charles de Gaulle

Lo curioso es que en un mundo como el nuestro, donde la inseguridad es sólo la sensación de los tontos, publicar absolutamente toda nuestra vida en la web puede ser un poco peligroso. Twitter e Instagram son dos redes sociales que, al instante, pueden hacer viral algo que vos publicaste sin que vos lo hayas planeado. Un hashtag, una palabra clave, una foto, y ya sos conocido. Existe la posibilidad de bloquear la cuenta y hacerla privada, pero para mí esa no es la función de estos medios. Creo que debemos ser nosotros más responsables con su contenido, antes que bloquearlo sin poder usarlo libremente.

Facebook es, quizás, un poco más selectivo en cuanto al receptor de nuestras publicaciones. Excepto que tengas tu perfil totalmente público, sólo podrán ver el contenido de tu muro aquellos que son tus “amigos”. Incluso tenés la posibilidad de hacer que esos amigos no vean parte de tu contenido o, mejor aún, nada, sin necesidad de eliminarlos. Todo pasa por los niveles de privacidad y los bloqueos que hagas a determinadas personas. Pero cuando etiquetas a alguien, la foto etiquetada también se ve en el muro de la otra persona y por consiguiente la verán personas que vos no conocés.

Entonces, ¿es seguro publicar absolutamente todo lo que hacemos en la nube? Claramente no. Así y todo hay gente que lo sigue haciendo, desde que se levantan hasta que se van a dormir te cuentan toda su vida a través de las redes sociales como si a alguien del otro lado de la pantalla le importase.

Las redes sociales no son diarios íntimos, y nosotros no somos celebridades cuyas vidas les interesan a todos. Somos personas comunes que desayunamos, almorzamos, merendamos y cenamos, pero que cuando lo hacemos en algún lugar lindo no perdemos oportunidad de sacarle una foto y subirla a internet para que todos nuestros seguidores vean lo cool que somos.

¿Cuál es la necesidad que tenemos de alimentar nuestro ego a base de likes y favs?

No digo que no compartamos nada porque estaría contradiciendo mi propio accionar, pero no deberíamos publicar todo. Hay gente que se chequea constantemente en Foursquare y lo publica en Facebook y Twitter. ¿No se dan cuenta de que puede haber alguien del otro lado que sigue nuestros pasos? Es medio paranoico pensarlo así, porque en ese caso nadie publicaría nada, pero sí es un poco molesto tener el inicio de Facebook lleno de gente que está en distintos lugares todo el tiempo, todos los días, a toda hora. Y hoy en día hay cada loco dando vueltas que es mejor cuidarse.

Tengo amigos que le sacan fotos a todo y las publican. Acá en Starbucks tomando un frapuccino. Acá en LPQ comiendo rico con ellas. En el shopping #AltoPalermo. Nunca publican que se comieron una bondiola en costanera sur, porque lo hacen pero eso no es cool. Y así y todo, ¿es necesario publicar cada mínimo movimiento? Sí, yo también publico cuando estoy con amigas en un café copado y estamos pasando un buen momento, pero si realmente la estoy pasando súper mega archi requetecontra bien publico después, cuando estoy sola, no en el momento. Hay situaciones y situaciones, todo es muy subjetivo en el mundo de internet, pero decir que la estás pasando bomba y publicarlo al instante no habla muy bien de lo bomba que la estás pasando.

Hoy en día estamos tan conscientes de la instantaneidad que necesitamos publicar lo que nos pasa en la vida aquí y ahora, como si el después no existiera. Si estás leyendo un libro, publicás qué libro. Si estás viendo una película, se lo contás a todos tus ciberamigos. Si estás viendo qué ponerte, te sacas fotos y pedís ayuda a tus seguidores. Si te vestiste bien te sacás foto y la subís a Instagram. Si te regalaron algo, lo publicás en todas las redes. Si saliste a comer con tu familia, foto al plato y a la nube. Si saliste matada del gym, nada como una foto tuya transpirada para que todos vean cómo te esforzas. Y si estás en la playa o pileta, sacale foto a los pies con el agua de fondo para mostrarle al mundo tus uñas pintadas y tus pies morenos.

De la lista de arriba hago varias cosas, no te lo voy a negar, pero no todo el tiempo. Y la foto de los pies me parece un horror espantoso sólo perdonable en algunos casos.

Nunca publicamos cosas malas, ¿viste? Y si lo hacemos, que sea con misterio. Otra vez lo mismo…. Y así todos te preguntan qué te pasó y te dan palabras de aliento. Todos tenemos días muy buenos y días que son como el infierno mismo, pero casualmente publicamos siempre lo bueno. La gente no es depresiva en las redes sociales (excepto algunos casos de gente que vive en la negatividad constante), y si lo es siempre tienen un toque de humor. Por un lado mejor, ya bastante conflicto hay en la vida real como para también tener que soportarlo en el mundo online.

Pero repito: todo el tiempo cansa y es peligroso. Y no es peligroso para mí que lo veo, sino para vos que estás ahí ofreciendo tu vida a extraños y a gente que te conoce pero poco le importa si estás viendo X-Men o los Teletubbies.

Qué se yo, será que estoy en esos días de reflexión tremendos que me hacen cuestionarme hasta mi propia existencia, pero la verdad que no es algo que me guste mucho esto de todo público, todo ya, todo para todos. Más que nada porque a veces siento que hay gente que vive para el like y el fav en vez de para disfrutar la vida para sí, y que en vez de disfrutar un amanecer le saca una foto para que todos la vean.

Para mayor énfasis de mi punto de vista, mira el siguiente video:

2 comentarios en “Cuando todo es público

  1. solcito2013 dijo:

    Aya:
    Aquí estoy nuevamente para comentar este post.
    Tener intimidad parece estar demodé. Guardarse cosas para uno es sinónimo de que ocultamos algo. Esto se ve reflejado en los medios televisivos hoy en día: con quién se acostó uno, con quién se acostó el otro (si no se acostó por qué no se acostó y ya que está, lo debe aclarar de manera inmediata y cuasi obligatoria), cuánto se gana, etc.
    Muchos se “indignan” porque alguien no expone su vida y entonces empiezan a inventar. Tampoco falta el que se mete sin consultar y sin reparos ya que cree estar en todo su derecho. Es verdad que las redes sociales y la televisión fomentan este tipo de actitudes. Muchas veces en situaciones graves (caso Pomar, Candela, etc) y muchas otras en situaciones más leves pero que dejan un muy mal mensaje (vedettes que salen con uno, otro, bla).
    En lo personal me siento saturada por la cantidad de fotos e información que comparten determinados contactos y ahí es cuando empiezo a restringir. Uso las redes sociales sólo con mis amigos porque no me gusta que cualquiera husmee mi intimidad (tuve una situación justamente ayer).
    La barrera de lo privado y lo público parece estar rota porque si sólo la exposición se limitase a las redes sociales hasta me acostumbraría pero indefectiblemente se traslada a la vida “real’’. Se invade al otro y se lo pone en un lugar en donde debe explicar qué hace o qué no hace con su vida y aún peor, por qué no quiere contar tal o cuál situación.
    Como todo es de todos, no se respeta el deseo de compartir ni los tiempos de cada persona. Hace un par de días un amigo de mi hermano estaba contando cómo había cambiado su vida, etc. Esa situación lo llevaba a contar algo que no quería y otro integrante de la charla lo contó por él “dale, ¡total!’’. Esta es la barrera a la cual me refiero, ya sea virtual o no, y parece estar rotísima.

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    • algobonito dijo:

      Es horrible cuando no querés contar algo y parece que estás ocultando algo, ¿qué onda? ¿todo hay que publicar? Parece que es pecado tener una vida privada. La televisión es la generadora de actitudes, pero la gente es la que la sigue y ahí estamos en lo del huevo y la gallina, porque si vamos al caso la tv no inventa cosas, toma actitudes de la sociedad y las explota.
      Volvamos a crear esa barrera, aunque sea para mantener el decoro.
      Gracias por pasar Solci!!

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