grinder-546561_1280

Con ganas de…

Cuando tengo franco me pongo a pensar cosas que me gustaría hacer y que por tener que limpiar no puedo. Escribo esto porque estoy de franco (cuando este post vea la luz estaré trabajando) y como viene mi papá de visita me veo en la obligación de acomodar y limpiar mi rancho para evitar su típico comentario al estilo “Ayalén no podés vivir así, cómo podés vivir con tanto desorden” y bla bla bla.

Visto en Pinterest

Visto en Pinterest

Siempre que cobro me hago un regalo, porque si trabajé todo el mes al menos me merezco una recompensa que no incluya pagar cuentas y sufrir viendo al dinero despedirse de mi, así que el lunes me fui a mi cafetería favorita a tomar un café del bueno con frutas, granola, yogurt y jugo de naranja. Me desconecté casi dos horas del teléfono, me puse a leer el diario y a hablar con la moza que ya me conoce, y como no tenía un cuaderno (gran error, debo llevar un cuaderno siempre que vaya) me colgué pensando en todas las cosas que me gustaría hacer.

Quisiera vivir en un otoño/invierno constante porque odio el calor. Sinceramente no entiendo cómo hay gente en este mundo que lo ama aún cuando se tienen que quedar en el infierno que es Buenos Aires en verano, la verdad que me desconciertan. De esa gente no quiero escuchar ni “mu” cuando tienen que ir todos apretados en el transporte público o no pueden salir ni a la esquina porque se derriten, al fin y al cabo aman el verano, publican todo el tiempo “¡aguante el calor!”, así que bánquensela.

El calor es lindo, sí, cuando estás en la playa, con un coco en la mano y una revista en la otra, o cuando tenés dos negros caribeños abanicándote, de otra forma el verano es insoportable. Así que si tuviera que elegir, yo sería como esos animales que cambian de lugar según las estaciones, y me trasladaría a todos esos lugares donde hace frío. También me gustaría vivir en un lugar donde el verano no sea tan fuerte, no sé, en Escocia o Islandia, pero definitivamente no acá.

Por otro lado, quisiera tener un molinillo antiguo para hacer café, ese en el que tenés que girar la palanquita para triturar los granos. Lo conocí en la casa de Anne y me enamoré, ¡qué cosa linda! ¡Y qué buen café! Creo que nunca había probado un café tan rico como el que probé en la casa de Anne, por eso cada vez que voy a mi cafetería favorita me acuerdo de ella, porque el café es exquisito. No soy una fundamentalista del café, la verdad es que me da lo mismo tomar café de máquina o café batido instantáneo, pero cada tanto está bueno probar café del bueno, de grano, hecho con amor. Anne me contaba que ella le dedica tiempo al café porque así lo disfruta más, y yo no te puedo explicar lo rico que era ese café. Así que a eso me gustaría volver, al café casero de grano preparado con amor por mis manos.

Otra cosa que me gustaría hacer es un pijama party y ver películas clásicas de Audrey Hepburn, Humphrey Bogart, Fred Astaire, Gene Kelly, Paul Newman, Marlon Brando, Cary Grant, Gregory Peck, Judy Garland, Grace Kelly, Katherine Hepburn, Ingrid Bergman, Laurence Olivier, Vivien Leigh, y tantos más. Quisiera armar una maratón de películas antiguas con mantita y café del que te mencionaba antes, y que haga frío, mucho frío afuera, así da más placer estar adentro. Haría el pijama party sola o con amigas, de hecho las que son más de suspenso las vería en compañía (y no del miedo) para no sentirme tan mal, pero si son musicales quizás preferiría verlas sola. Soy tan rara a veces…

Me gustaría tener una buena cámara de fotos que también grabe buenos videos en HD para poder darle vida a una nueva idea que me estuvo picando la cabeza los últimos días, lo malo es que tendré que esperar un tiempo laaaargo hasta poder comprar una cámara porque creo que si todo sigue así la que necesita un cambio más urgente es mi computadora. Ya me está queriendo fallar la guacha, se me tilda, está muy lenta, no sé cuánto más resistirá. Espero que mucho porque plata para una nueva en estos momentos no tengo.

Y por último, quisiera encontrar más concentración para leer. Tengo muchos libros esperando mi atención, y cada vez que agarro uno lo dejo porque no puedo seguirlo, no es que no quiera o que la historia no me guste, simplemente no me dan ganas de leer. Me disperso muy rápido, vuela una mosca y eso es más entretenido que la página del libro. Me da bronca, porque tengo historias muy buenas esperando a ser leídas, incluso aún no puedo finalizar la biografía de Jane Austen porque además de todo está en inglés y eso es todo un tema, me lleva más concentración y es justamente lo que en estos momentos no tengo. Quizás sea algo de la época, fin de año y todas las excusas que siempre ponemos en estos días, así que no voy a forzar nada y veremos qué pasa en enero.

4 comentarios en “Con ganas de…

  1. Jeremiasr dijo:

    Coincido con tus palabras a excepción del café instantáneo (no me agrada). Desde hace bastante tiempo quiero el libro que te recomendaron en el comentario pero habrá que ahorrar Jaja.

    Como siempre, excelente el Blog🙂

    Saludos Aya. Que tengas un excelente comienzo de año.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s