argentina-mundial-2014

¡Argentina subcampeón!

¿Cómo se explica una pasión? No se puede. ¿Cómo te explico lo que sentí como argentina llegar a la final de la Copa del Mundo después de 24 años? No tengo palabras. ¿Cómo te hago entender que el orgullo que siento ahora está tan intacto como si la hubiéramos ganado? No puedo.

argentina-mundial-2014

Soy argentina, tengo 23 años y quiero ver a mi país campeón. Sin atacar a otras naciones, sin burlarme de otros equipos, sin menospreciar el trabajo de los otros, sino resaltando lo bueno y lo malo de mí equipo, de mis colores, de mi gente.

El tema con Brasil es difícil de explicar. Hay gente en el extranjero que no entiende por qué nos enojamos con los brasileños que apoyaron a Alemania, que no entienden por qué nos peleamos tanto con ellos, pero no lo entienden porque no viven al lado de ellos ni tienen la rivalidad clásica que tenemos nosotros. Brasil y Argentina son el Boca-River internacional, imaginate a los dos mejores equipos de tu país, imposible que futbolísticamente alguna vez sean amigos.

No me gusta cuando leo que argentinos se burlan del desempeño de otras naciones, porque no corresponde, no es justo, no se vale. Yo me enojé con Holanda por el partido con México, me enojé con Brasil por el partido con Chile y con Colombia. Me molestan las injusticias en los partidos, por eso también me enojé con Nicola Rizzoli por no haber cobrado lo que claramente era un penal. Por eso me enferma la gente que se burla o bardea a otros países por apoyar a uno u otro, porque cada quien elije alentar a quien le plazca. También me molesta que de otros países se burlen del mío por haber perdido, después de que nosotros los apoyamos. Alienten a quien quieran, pero no se burlen. De ambas partes lo digo.

La pica con Brasil es histórica pero es sólo futbolística. No se crean que en todos los aspectos de la vida con ellos somos así, porque sino no habría argentinos vacacionando en Brasil y viceversa. Una cosa no tiene nada que ver con la otra, un partido de fútbol no quita la belleza de una nación. Pero hay cosas que no se hacen, y si bien nosotros no fuimos ningunos santos al arengar a nuestro equipo con la canción “Brasil decime qué se siente”, ellos tampoco fueron los mejores vecinos al rebajarse apoyando al mismo equipo que los humilló despiadadamente. En este caso no era lógico, por una cuestión de orgullo nacional no es lógico. Aunque viniendo de Brasil, y teniendo en cuenta nuestra eterna rivalidad, en cierto punto lo entiendo (ahora, pensando en frío y no con la bronca de hace unas horas).

Sé que Brasil es mucho más que un 7-1 y que por cómo son ellos, esto en un año se limpia. Pero entiendan, lectores internacionales, que Brasil y Argentina nunca van a dejar de pelearse como dos nenes chiquitos, porque ya somos así. Somos países hermanos hasta que nuestros equipos de fútbol juegan frente a frente, así como yo tengo amigos de River hasta que juegan contra Boca, y no es nada personal sino una pasión que va más allá. Es la camiseta, se siente y punto.

Explicado ésto, quiero decirles qué siento. Yo siento un orgullo inmenso por mi selección, una felicidad que hacía mucho no sentía por ser argentina. Siento que unidos se puede, juntos podemos ser mejores, podemos llegar lejos. Hacía mucho tiempo que no veía a mi país unido por una misma causa, después de años de sufrir la dicotomía entre oficialistas y opositores, por un mes fuimos todos uno: argentinos.

Siento que los jugadores dieron todo, que le hicieron un partido difícil al mejor equipo del campeonato. Se sabía que iba a ser duro, y pensábamos que iba a serlo para nosotros pero lo fue para ambos, sino no habríamos ido a alargue. En los 90 minutos de partido ninguno pudo contra el otro, fue un partido parejo, le hicimos guerra y no pudimos. Ellos no jugaron alargues, venían frescos y en el adicional se notó su superioridad física.

Pero a diferencia de lo que pasó con Brasil, nosotros no dejamos de alentar, nuestra hinchada siguió firme hasta el último minuto dando aguante a nuestra selección. Nosotros los apoyamos hasta que se declaró la victoria de Alemania, incluso cuando nuestros chicos lloraban decepcionados la hinchada no dejó de gritar, y el pueblo festejó como si hubiéramos sido nosotros los campeones, y esa felicidad no se la quita nadie.

Los disturbios que se presentaron después del festejo son una vergüenza, por culpa de unos pocos se mancha la alegría del resto. No era necesario destruir parte de la ciudad, aprovechar la volteada para robar y flagelar, pero no se puede esperar mucho de gente que evidentemente no siente el espíritu de juego sino el de hacer daño. Ellos no me representan ni representan al pueblo argentino, ellos no representan el sentimiento de toda una nación.

Seleccion_5

Me da mucha bronca no haber llegado estando tan cerca porque había soñado tanto, me había hecho tantas ilusiones. Todos pensábamos que éste era nuestro mundial, nunca nos imaginamos llegar a la final y lo hicimos, y una vez ahí ya sentíamos que todo era posible. Y lo fue. Porque pudimos jugarle mano a mano a un equipazo como lo es Alemania.

Me da mucha tristeza por jugadores como Mascherano y Romero que nos salvaron de tantas, que fueron las verdaderas e indiscutibles figuras del campeonato, ellos se merecían ser campeones. El balón de oro se lo merecía Javier, pero no me voy a poner a polemizar al respecto porque ya no vale la pena. Lo que sí quiero dejar en claro es que el día que me compre la camiseta original de Argentina tendrá el número 14, el del jefe, el del que dio todo y se quedó vacío por darle a mi país una victoria más. No se pudo, pero ya vas a tener la oportunidad Masche, vos seguí que tenés a todo un país apoyándote.

Y Romero, mucha gente no te tenía fe pero tal y como lo dijo el jefe: vos te convertiste en héroe. Gracias por haber atajado tantas, por habernos salvado tantas veces de volvernos a casa en instancias anteriores, gracias por tu humildad, porque Argentina necesita más jugadores como vos: más potrero y menos estrellitas. Gracias a vos y a Masche llegamos a ser subcampeones del mundo, algo que hacía 24 años que no se podía.

Gracias chicos, porque me hicieron volver a confiar en que mi país puede ser grande. Me hicieron volver a tener fe en la unidad nacional, en que eso no se perdió, que está presente a pesar de todo. Vivimos quejándonos de los políticos, ahora está demostrado que está en nosotros hacer la diferencia. Espero que hoy sigamos tan unidos como este mes que pasó, que podamos encontrar la paz y que nos demos cuenta de una vez por todas que juntos vamos a sacar al país adelante.

¡¡¡VAMOS ARGENTINA CARAJO!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s