Asesina serial de celulares

Sí, así podrían definirme el día en que mi paciencia llegue a la línea amarilla de la batería y titile en mí la luz que indica que ya no da para más. Detesto que la gente use el celular TODO el tiempo; me molesta en demasía hablarle a alguien y que en vez de mirarme a los ojos le preste más atención a ese aparatito; no entiendo con quién puede hablar tanto una persona en horas irrazonables como, por ejemplo, de madrugada; me parece una falta total de respeto estar en una reunión de amigos y que todos estén con la cabeza inclinada riéndose de algo que no pueden compartir porque está en sus malditos celulares.

Mi celular

Mi celular

Cuando me regalaron mi celular estaba poniéndose de moda y no todo el mundo lo tenía, pero hoy en día es como si tuviera un Nokia 1100 porque lo tiene TODOS, por ende la proliferación de PINs y de WhatsApp es increíble, todos chatean todo el tiempo, siempre hay una nueva notificación para ver (porque claro, también tenes acceso a las redes sociales), cualquier huevada que veas se la podes contar a un amigo sin culpa por perder crédito al pedo, y las excusas del tipo “no me llegó el mensaje” quedan escrachadas con la R o D del BBM, con el “últ conexión a las ….” de WhatsApp o con el temido “visto” de Facebook.

Así, vivimos en la paranoia prendidos a ese aparatito que bien usado es muy útil pero mal usado es un vicio casi tan malo como el cigarrillo o las drogas, porque te mata la vida social y te carcome mentalmente. Si sos medio bruto te embrutece peor, porque se escribe mal y abreviado, entonces de pronto cualquier conjunción de vocales puede llegar a significar una palabra o expresión.

Si sos como yo que al celu le das poca bola, estas cosas te molestan el doble porque no las podes entender. A ver, uso Twitter (bastante) y me encanta porque me informo, pero si estoy teniendo una charla con alguien ni se me ocurre dejar de prestarle atención o “hacer como que” le presto atención mientras miro mi celular porque me parece de cuarta. Me enerva cuando hablo con alguien y se supone que me está escuchando pero en realidad está más pendiente del “R – D – últ conexión – visto”, que de lo que yo le esté contando.

Y la verdad, si te soy totalmente sincera, me encanta ver la cara de sufrimiento de la gente cuando les decís que no pueden usar el celular. No entiendo por qué sufren, si la persona con la que hablan ahora no va a desaparecer en 2 horas que dura una película/show/lo que sea. APAGUEN EL CELULAR EN LOS TEATROS/CINES, POR FAVOR. Es insoportable estar concentrado en la pantalla y tener el brillo de un imbécil que no tiene los huevos suficientes para pararse e irse de la sala y se pone a joder con el teléfono.

Bánquenla un toque, ¿cuánto puede durar una película? ¿3 horas? ¡¿PARA QUÉ CORNO PAGASTE SI DESPUÉS VAS A JODER CON EL TELÉFONO?!  Si no tenes la valentía de aceptar que tu decisión fue una bosta y la película no te gustó, al menos tenele respeto a la gente a la que sí le gusta y está tratando de disfrutarla pero NO PUEDE por culpa de tu pantallita. O de tu bolsita de caramelos/papas fritas. O de tus irrefrenables ganas de hablar con el que tenes al lado de algo que LOS DOS están viendo. Y ni hablar de las parejas que piensan que el cine es un telo. Amigos, de corazón, no sean ratas y vayan a uno pero no jodan al pobre gil que pagó la entrada porque, efectivamente, QUIERE ver la película.

El respeto se ha perdido en varios ámbitos de la vida, y la mayoría de las veces el culpable es ese aparatito que es más inteligente que uno, que no baila la conga porque aún no se les ocurrió a los japoneses, pero que en cualquier momento van a cobrar vida propia y se van a apoderar de la raza humana (para vos Spielberg, ¡mirá qué idea te tiré!). Fijate, hacé un experimento, juntate con amigos y deciles que dejen el celular en un rincón y que el primero que lo agarre paga la cuenta, vas a ver las caras de preocupación, dolor y desgarro que van a poner, como si en vez de quitarles un teléfono les estuvieras impidiendo respirar.

Yo me pregunto qué habría hecho esta gente hace unos 10 o 15 años, cuando el celular no era tan popular y para lo único que servía era para llamar y, cuanto mucho, mandar mensajes de texto. O peor, qué habrían hecho hace 20 años, cuando el celular era impensado y tenías que comunicarte con otro por medio del teléfono fijo o una carta. A veces pienso que nos les vendría mal un viajecito en el tiempo, valorar más las comunicaciones simples, el cara a cara, el contacto real más que virtual.

Me encanta la tecnología, pero cuando afecta a las relaciones personales me hace reflexionar sobre el uso y abuso que le estamos dando. Entiendo y valoro todo lo positivo que dan, la comunicación inmediata en vez de la preocupación por saber si llegaste o no a destino, el hecho de que ahora no se te escapa nada porque enseguida lo podes inmortalizar con una foto, y poder tener en un mismo aparato todo lo que necesitas (o lo que nosotros creemos que necesitamos), pero la verdad que llega un punto en que me planteo seriamente mudarme a una tribu indígena para hablar con gente que mi mire a la cara y no que se agachen para ver qué sarta de idioteces le dijo su interlocutor virtual.

Sin dudas, si esto continúa así, en vez de “Aya, la estrella” seré “Aya, la vengadora de celulares”. ¡Por los viejos tiempos, salud!

4 comentarios en “Asesina serial de celulares

  1. Sil dijo:

    ¡Cómo me molestan los que están todo el tiempo con el celular! Y yo que los odio hasta para hablar!
    En los ensayos del coro están TODOS, TODO EL TIEMPO, chateando, entrando a Facebook , mandando mensajes (incluso entre ellos!!). Además de que es una falta de respeto, me pregunto, ¿no se aburren de hacer todo el tiempo lo mismo? ¿Qué tanto tienen que hablar que no pueden esperar una o dos horas hasta que termine un ensayo? (que por otra parte, si vas a un coro es porque te gusta estar ahí, no es que estás aburrido haciendo un trámite y por eso tenés que distraerte con el celular).
    Cuando salgas a asesinar celulares avisame que te acompaño.

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  2. Natalia dijo:

    Hay yo seria tu corresponsal asesina en italia! jajja cuando llegue acá hace 10 años, la gente estaba embobada, y yo no lo podia entender!!! ahora sigue peor!! porque como vos decis pueden inmortalar tutto!! pero la verdad ya no le doy bolilla, es algo tan común que uno no se da ni cuenta, que horror!! Lo feo de todo esto, es la falta de respeto hacia quien no tiene ganas de escucharte hablar como un loro, etc…. en fin…. que le vamo a hace??

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