Casi 21

Vamos a ponerle sabor a este blog abandonado! El último post lo escribí llorando y este no quiero que sea igual, aunque un dejo de melancolía seguro va a tener.

Estamos a exactamente 4 días de mi cumpleaños n° 21 y siempre estos días son se reflexión, aunque involuntaria, de lo que ha sido mi vida a lo largo de los años.

Este año en particular tiene un significado muy especial: termino mi carrera universitaria! Si todo sale bien y Dios mediante, en diciembre/febrero estaré terminando de rendir, así el año que viene ya es oficial tener en mis manos este título por el que tanto la vengo remando.

Lo preocupante, o mejor dicho, lo que más incertidumbre me da es el día después. Vengo estudiando desde que tengo uso de razón, entré al jardín a los 3 y de ahí no paro. Siempre tuve mucha consciencia de lo que iba a pasar al terminar cada etapa: después del jardín llega la primaria, seguida de la secundaria y finalmente la universidad. Terminé 5to año inscripta en UADE y muy decidida en lo que quería seguir, pero hoy todo es diferente, porque termino mi carrera y sinceramente no sé qué va a ser de mí.

No es que después de UADE está la nada misma, por suerte tengo trabajo (que pienso cambiar ni bien me reciba) y una familia que me apoya en todas mis decisiones, pero no sé a ciencia cierta qué voy a hacer. Estoy segura que quiero cambiar de trabajo, para hacer qué no sé, pero quiero cambiar. Tengo ganas de enfocarme más en el lado artístico y desde hace un tiempo vengo barajando la idea de estudiar Historia del Arte. También quiero viajar, no sé si un viaje top, más bien algo básico (mochila en hombros y a salir) pero que me ayude a encontrarme a mí misma.

A ver, no es que no sepa quién soy, no llegué aún a ese grado de locura, pero sí necesito redefinir mi esencia, ver quién es la (de ahora en más) mujer que habita en este cuerpo, algo que me haga madurar más allá de lo que ya he crecido en estos años fuera de casa. Un viaje que más allá de conocer nuevos lugares me enseñe a conocerme mejor a mí. Después de tanto tiempo dedicado al aprendizaje académico creo que es tiempo que me dedique 100% full time a mí.

De todos modos, esta idea del viaje necesita planeamiento estratégico y, claro está, una buena suma de dinero con la que actualmente no cuento. Porque todo bien con irme de mochilera, pero tengo que equiparme, y además uno no puede andar por la vida haciendo artesanías (en realidad sí se puede, pero yo soy medio inútil para esas cosas), sumado a que no soy buena campamentista (ponele que se escribe así), por lo que no podría ir a un camping ni loca.

Lo de estudiar Historia del Arte empezó como una bizarrada el año pasado mientras estudiaba la materia Iniciación a la comprensión del Arte Contemporáneo (puff, cansa escribirlo), y ahora está más materializada en mi creciente interés por las galerías de arte y los museos. Estuve averiguando un par de universidades, la USAL ofrece un buen plan e incluso un intercambio en la Sorbona, por lo que se imaginarán mi entusiasmo. No es algo muy aprobado por mis padres, pero yo ya cumplí con el objetivo principal de ellos: estudiar una carrera universitaria. Ahora me toca a mí elegir hacer lo que quiera.

No reniego de nada de lo que hice, ni de las decisiones que he tomado, todo lo que viví me sirvió para estar hoy acá, para ser la persona que soy (para bien o para mal), y aunque hoy pienso que hay cosas que las habría hecho de otra forma, de haberlo hecho como lo haría hoy no habrían dado los resultados que dieron.

Algo clave en mi vida fue el apoyo de mi familia. No todos tienen la suerte de tener unos padres que estén dispuestos a hacer sacrificios por sus hijos, ni a apoyar todas sus decisiones aunque mucho no les gusten, pero afortunadamente mis padres han hecho de todo por mí. Todo cuanto quise hacer fue apoyado por ellos, desde los cursos más básicos hasta la carrera. Estudiar en UADE no es algo barato ni sencillo, y ellos han hecho un esfuerzo muy grande estos 4 años (y los 14 anteriores) para darme una buena educación.

De chica estudié inglés, portugués, natación, danzas, canto, coro, teatro, natación, aquagym, asesor de imagen, dibujo, artesanías, modelaje (sí, bizarro, pero lo hice), vendí Amodil, actué en todos los actos escolares, fui escolta de la bandera de Santa Fe, hice catequesis, caminé a San Nicolás, y muchas otras cosas que de seguro ahora no recuerdo pero mi mamá sí. Siempre fui fan de los musicales, y entré al mágico mundo del arte gracias a que mamá me llevó cuando tenía 3 años a ver a Julio Bocca bailar.

Como han visto, nunca me quedé quieta, así me conocían todos en mi ciudad, tenía amigos por todos lados, y si no me conocían por ser la “hija de…” lo hacían por verne en cuanto curso había. De hecho en la Casa de la Cultura ya era niña frecuente de la casa. Y yo era feliz, soy feliz, no todo el tiempo porque nadie puede ser feliz las 24 hs del día los 7 días de la semana, pero sí tengo todo lo que una persona puede querer: salud, familia, amigos, trabajo, estudios.

A disfrutar estos últimos días con 20 años, que después si me mando una macana voy a ir presa y me van a leer desde otras latitudes, jajajaja!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s