Drácula, el reporte

Hace mucho que no escribo, pero entre tanto para hacer en la semana cuando llego a casa lo último que quiero ver es la pc, así que hoy me dispongo a re-alimentar el blog con un informe acerca de lo que me pareció Drácula, el musical.

El viernes 6/5/11 fuimos con algunos chicos de UADE a ver Drácula con un 2×1, por lo que pagamos sólo $120 entre 2 y estabamos en fila 6 de superpullman, así que vimos la obra super bien y por poco dinero. La función era la de las 15.00, pero desde el vamos empezó casi con 20 minutos de retraso.

Cuando llegué al teatro a base de esquivar el terrible tránsito porteño de las 14 hs. ya estaba Kari esperándome, nos encontramos con otros compañeros de la facu y luego de buscar las entradas ingresamos a la sala. Lo primero que me llamó la atención fue ver gráficas bastante photoshopeadas en las que me costó identificar a Juan Rodó como protagonista, dado que estaba más rejuvenecido que Polino con sus cirujías, un horror. Si bien las gráficas estaban muy buenas, hicieron uso y abuso del photoshop (cosa que me chocó bastante), aunque algo que me cayó como una bomba de tiempo fue ver en una de las gráficas que el vestuario de Juan era IGUAL al de Emmanuel Moire en el tema Mon Essentiel del musical Le Roi Soleil.

A las pruebas me remito

 

Luego entramos a la sala con Kari y estabamos en la misma fila que unos compañeros de curso, por lo que hablamos un rato y el tiempo se hizo ameno hasta que empezó la obra. Si hay algo que disfruto es escuchar cómo afinan los instrumentos los músicos.

Estaba de director de orquesta Ángel Mahler, y ni bien empezó ya comenzaron los cambios. A la obertura la empieza una solista y después se suma el pueblo, no me gustó. No sé, cuando a la obertura la empezaban todos era más imponente, más impactante, acá fue demasiado normal… hasta me pareció como si ella fuese la única que se acordó de salir a tiempo y después cayeron los demás.

Lo que siguió era todo igual, pero volvieron a cambiar en la parte de la Condesa. Su vestuario era demasiado contemporáneo, me gustaba más como estaba antes, reflejaba más la antigüedad del personaje. No me disgustó, pero estuve toda la canción rogando que no se le moviera el escote.

Cambiaron sutilezas, algunas para bien y otras para mal. Sumaron escenas que a mi gusto fueron adhesiones totalmente innecesarias y que si no leíste el libro es muy probable que no las entiendas.

Por ejemplo, le sumaron más “protagonismo” a Van Helsing, pero como al cantante mucho no se le entiende porque hace una voz medio rara (una mezcla entre Einstein y el padre de Bella) es difícil entender su dicción, al menos es lo que a mí me pareció. Le agregaron una parte en la que cuenta el por qué de su obsesión con capturar al monstruo y después otra en la que va al manicomio en el que trabaja y los locos le presagian la venida de Drácula. No me llamó la atención, alargó el primer acto y se me hizo un poco denso.

Si vamos desde el principio, Lucy entró histérica. Me pareció muy chica concheta siglo XXI bien taradita que sólo le faltaba decir “sorry man” o “tipo que gordi” y ya está, digna hija de nuestra era. Todo bien, seguro que está todo marcado, pero no me gustó porque Lucy hace un cambio progresivo, no entra loca de una. Otra cosa que le marcaron y me pareció muy vulgar fue esperar a Drácula con las piernas abiertas. La sutileza siempre en mejor, y más teniendo en cuenta que la chica es una criatura todavía… me pareció que se podría haber hecho algo más sugerente y no tan obvio, más allá de que todos sabemos lo que pasa entre Drácula y Lucy. Por otro lado, su pelo era muy actual! Le faltaba época a ese peinado, además Lucy es colorada, no me jodan, me faltó el pelo con rizos típico de ese tiempo!! Ese detalle (entre otras cosas) hizo que durante toda la obra al personaje le faltase algo, además de que las nuevas marcaciones me parecieron bastante desacertadas.

Mina me encantó, quizás vocalmente hay partes en las que le falta un poco de entrenamiento, pero actoralmente la verdad que me sorprendió, muy madura, muy fresca, me gustó mucho. Creo que le dio el aire joven que el personaje necesitaba, me chocó un poco no verla morocha, pero compensó tanto en lo artístico que después, como ya me había dicho, me olvidé.

Jonathan también me gustó mucho. Al principio lo sentí un poco tonto, pero después recordé que en el libro el pibe es joven e inexperto, y como acá el chico que hace de Jonathan también es joven (lo de inexperto lo dejo a tu criterio, jaja!) quizás lo agarró por ahí y no me disgustó. Al contrario, a medida que transcurría la obra su forma de encarar el personaje me gustó más y más, sumado al hecho de que el pibe abrió la boca y fue como ¡wow!, no me esperaba esa voz tan linda, con cuerpo, dulce.

De Nani no hay mucho para decir, la mina se zarpa, te hace llorar, te hace reir, es una madre posta, qué se yo, me encantó!

Van Helsing bueno, creo que ya lo dije. Fue una mezcla exótica entre Einstein, científico loco y el padre de Bella. Tenía la voz demasiado chillona, onda personaje de caricatura, no sé… me daba más risa que otra cosa. Además no sé si es una voz forzada o si la voz del actor es así, pero en un punto la dicción me hizo ruido porque no le entendía y me empezó a desesperar porque me estaba perdiendo una parte nueva que no podía entender. Actoralmente no me disgustó, pero extrañé al Van Helsing convencional de puestas anteriores.

Drácula es igual, hace 20 años que el tiempo no pasa en este personaje. No hubo cambio alguno que me hiciera ruido pero porque la forma de hacerlo tampoco cambió (cosa que no me parece mal porque sino no sé qué habría pasado). La voz de Juan está como más rejuvenecida, en partes no parecía él, era como raro. Como si hubieran puesto a un pibe de 20 a cantar en ciertas partes. Por otro lado no entiendo por qué toca notas tan graves que parece que se va a ahogar, pero bueno… siempre fue así y creo que recién ahora me doy cuenta.

El resto del elenco la verdad es que fueron un muy buen soporte, muy correctos todos. Me llenó de orgullo ver a una chica que se recibió en Act&Art como miembro del elenco y con solos, la verdad que es una chica que se lo merece. Los posaderos me hicieron morir de la risa, muy cómico hacer a la posadera como una mina borracha.

 La verdad es que no me disgustó, pero no sé si habría pagado mucho más que $60 por ver esta versión, seré retro o lo que quieran, pero me quedo con la anterior, aunque sí debo sumarle cosas: Mina y Jonathan me los llevo a la versión del 2007, fue algo que en esa versión me hizo ruido. Igual, la puesta del 2003 sigue siendo lejos mi favorita, ésta pasó sin pena ni gloria. Si vuelvo será con un 2×1, prefiero invertir en ver La Novicia Rebelde, aunque escuchar cantar a Diego Ramos signifique una dura prueba para mis oídos, espero que me sorprenda.

Ahora, dos fotitos con los chicos de mi fila:

Alma Creativa (Kari y yo)

 

Dionisio (la competencia)

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