El amor de mi vida en versión mini

Como no podía faltar en este blog, hoy voy a hablar sobre el hombrecito más especial de mi vida: mi sobrino y ahijado Benjamín.

Nuestra historia es tan especial que cuando lo pienso no lo creo. Supe que iba a ser tía el 1 de enero a las 00 y algo hs en Genux (o Pacha) de Bariloche, mientras estaba en el viaje de egresados. Mami me llamó para saludarme por el año nuevo y me dijo “parece que vas a ser tía”, ahí empecé a llorar y a reirme, pero lo mejor fue cuando una amiga les contó a todos, brindamos y festejamos por el “sobrinito de Aya”.

En enero me mudé con mi hermano y su hasta entonces novia, luego llegó marzo y se casaron en una boda maravillosa que Benja presenció en forma de Ana Paula, porque la ecografía había dicho que iba a ser nena. Y así lo creímos hasta 15 días antes de nacer, que en una ecografía salió que era varón, así que vivimos con la incógnita hasta el 20 de agosto, cuando por fin se decidió a nacer.

Tuvieron que hacerle cesárea a mi cuñada porque el muchachito no quería salir solo, y creo que fue lo mejor porque él salió divino y ella no sufrió tanto.

Encima el día anterior (19 de agosto), mi hermano le tocó la panza a mi cuñada y le habló al bebé “cuándo vas a nacer? te quiero ver!” y al otro día de manera obediente se hizo conocer.

El jueves yo tenía Medios en la facultad, y en el recreo me llega un mensaje de Jorgito diciendo “Lidia rompió bolsa, prepará todo en casa”. Mis compañeras me hecharon de la clase para que vaya a preparar todo, y así lo hice, dejé la cuna impecable.

A las 19.45 nació la belleza humana más tierna y dulce del mundo: Benjamín. Se terminó el misterio de saber qué iba a ser, nació un niño sano, fuerte, y muy esperado por todos. Los ojos se nos iluminaron y surgió una nueva llama de alegría en nuestras vidas, ahora tenemos un angelito de 11 meses que me llena de felicidad cada día.

Cuando lo veo crecer, tan grande, y veo sus dientes, su sonrisa, su forma simple y honesta de demostrarme su cariño, ya nada más me importa y el mundo desaparece porque todo mi mundo es él.

Soy una tía babosa y perdidamente enamorada de su sobrino, pero qué decir cuando tengo al hombre más lindo del mundo a mi lado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s