Archivo | enero, 2012

Ejercício de liberación Nº 1

25 ene

No se preocupen, no estoy fumando nada raro, mi mente siempre es así de ocurrente. Esta vez, mientras venía en el taxi para el aeropuerto se me ocurrió hacer mediante el blog un ejercício de actuación que servía, digamos, para “liberar” nuestro cuerpo de las malas energías. Lo único que había que hacer era empezar a decir todas las cosas que nos molestan/duelen/disgustan/enojan, y la potencia de los sentimientos se reflejaban en sensaciones cada vez más fuertes, donde a veces incluso terminábamos llorando.

Es imposible explicar la sensación de relax que deviene en uno después de realizar este ejercício (llamado Vesubio), te sentís liberado, renovado, un tanto vacío, y abunda la paz interior. Como cuando sacas todo el yuyo molesto del patio y descubrís un bello jardín, algo parecido pero con el alma. Hacer este ejercício una vez cada tanto ayuda a que todas esas pequeñas cosas acumuladas que nos hacen mal desaparezcan, algo así como exorcisarnos de lo malo.

Así que acá se viene mi propio ejercício llamado “ME MOLESTA”:

  • la gente que escribe en mayúsculas todo un texto.
  • la hipocresía de algunos que mienten y encima te toman por estúpido.
  • la gente que camina en zig zag por una vereda angosta.
  • los vendedores en los trenes.
  • los niños que te quieren dar la mano todos sucios a cambio de plata.
  • la gente que piensa que la calle es un gran tacho de basura.
  • los que fuman en lugares cerrados.
  • los que no cuidan su cigarrillo mientras fuman y te tiran el humo o te queman la ropa.
  • los errores de ortografía.
  • las personas que se sientan al lado mío en el colectivo y me hablan sin parar.
  • que pregunten algo y no digan “buen día”, “por favor” y “gracias”.
  • saludar a alguien y que no devuelva el saludo.
  • que me despierten a los gritos.
  • que me hablen cuando estoy de mal humor.
  • la gente que está siempre de mal humor y no sonríe por nada.
  • las vendedoras que se creen superiores y no te atienden como corresponde.
  • los padres que no cuidan a sus hijos cuando los llevan de paseo y molestan.
  • que cada vez que consigo un asiento en el colectivo se sube una embarazada y me lo saca.
  • que en una de las paradas del 45 se suba demasiada gente con chicos chiquitos.
  • los tipos que te gritan guarangadas en la calle aunque estés vestida como monja.
  • no entender los chisten que me hacen.
  • no ser demasiado elocuente en los bares.
  • ser miedosa.
  • los que preguntan estupideces a las 4 de la mañana, o llaman para consultar por un vuelo que llega dentro de 12 horas.
  • los que se quedan parados en el stand y te miran pensando que yo leo mentes.
  • que me coman lo que dejo reservado en la heladera.
  • los colectiveros mala onda.
  • que me tomen por imbécil.
  • toda la gente que se burla de mis sueños y me tira para abajo.
  • no saber hablar bien francés.
  • el calor me molesta demasiado, sentirme pegoteada y aplastada.
  • que me impongan ordenar el cuarto/departamento.
  • la inseguridad constante en todos lados.
  • los piqueteros y todo aquel que protesta perjudicando al otro.
  • los fan que están del tomate ya sea con un famoso o con un político.
  • la gente intolerante que todo lo discute.
  • los que caminan lento cuando estoy apurada.
  • lasparejas que van de la mano pero mega separados.
  • las chicas “tipo nah” que parece que tienen tapada la naríz de lo mal que hablan.
  • que hablen mal de Santa Fe.
  • la gente que mientras te habla necesita tocarte.
  • los que preguntan demasiado aunque vean que no estoy de humor para responder al centenar de preguntas boludas que piensan hacer.

Hay más, pero voy a mandar de a poco mi liberación porque sino rompo todo acá nomás, y la verdad que me va a salir caro si rompo algo.

Espíritu aventurero

18 ene

Sí, aunque no lo crean tengo espíritu aventurero. Poco, pero lo tengo.

¿Por qué digo poco? Porque a veces suelo pecar de cobarde, o de racional y pensar demasiado las cosas antes de arriesgarme.

Mi espíritu aventurero es como las plantas, hay que regarlo para que crezca, hay que animarlo y decirle que nada malo va a pasar como a los niños, en fin, es delicado pero está ahí.

Leyendo blogs de gente que viaja con la mochila a cuestas y descubre lugares fantásticos con un presupuesto ajustadísimo, mis ganas de viajar aumentan más y más, pero cuando lo pienso mejor me pregunto ¿qué voy a comer si hay miles de cosas que no me gustan? ¿cómo se supone que voy a aguantar la mochila si me da fiaca caminar 10 cuadras con la que llevo al gym? ¿me manejaré bien? ¿y si no pego onda con la gente y la paso mal? ¿qué tal si el lugar no me gusta? ¿habrá baños normales o tendré que acostumbrarme al inodoro de piso? ¿y cuando me indisponga cómo voy a hacer? ¿resistiré la suciedad en algunos lugares? porque ok, mi pieza no es el lugar más ordenado y limpio del mundo, soy estudiante universitaria que encima trabaja, lo que implica poco tiempo para acomodar la casa, pero hay lugares con tanta tierra y tan sucios…

En fin, se imaginan que soy bastante quisquillosa en algunos aspectos, y siendo mujer se suman otros de lo que los hombres no deben preocuparse, así que tengo muchas cosas que analizar antes de ver si soy travelfriendly.  De hecho mi mamá, cuando le planteo mis ganas de viajar con la mochila me mira con cara de incredulidad y me dice “¿vos mochilera?”, y mis ganas de desafiarla le responden “sí, yo mochilera”, pero cuando ella me plantea todas las preguntas que puse más arriba, me doy cuenta que yo misma soy mi propia traba para viajar, que no hay nada del mundo exterior que me lo impida, sólo yo y mis miedos.

Una nena de mamá y papá muy acostumbrada a los lujos, que en realidad no lo son pero para un viajero con mochila sí, que no sé si estoy muy dispuesta a renunciar a todo por un poco de experiencia. Aunque sé que lo vale, la pregunta del millón es: ¿aguantaré? Sola sé que no, pero hay muy poca gente amiga con ganas de acompañarme, así que de cualquier manera debería hacerme a la idea de que si quiero emprender un viaje así hay muy altas probabilidades de que tenga que hacerlo sola.

De todos modos, mis ganas de mochilear incluyen Europa, creo que es una forma mágica de conocer el viejo continente, y la única forma de ver la realidad de cada lugar, conociendo rincones que de otra forma no podría. Es ya un clásico irse a Europa o a Latinoamérica, no sé si me animaría a recorrer Asia con la mochila como lo hace Aniko porque ahí sí creo que seríamos demasiado incompatibles con el lugar, quizás después de haber probado mi relación con la mochila en lugares más convencionales me animaría, pero así de una no.

Haría un viaje post-universidad, una vez que tenga el título en mano me arriesgaría a explorar el mundo, con una mochila repleta de sueños y con el corazón mirando al sur, porque siempre voy a estar pensando qué estará haciendo mi familia en mi ausencia. Quiero calcular todo con tiempo, comprar las cosas con tiempo, ver qué y cómo voy a hacer para viajar tanto tiempo sin morir en el intento, y claro… voy a tratar de convencer a mis padres de que voy a poder.

“Quizás, quizás, quizás” dice la canción, y hoy en día mi futuro después de diciembre de 2012 es eso, un no sé qué que me perturba a cada momento. No puedo vivir sólo del hoy, el día a día no se me da bien si no hay un futuro, así que veremos.

 

La decisión más difícil

15 ene

No, no me refiero a la película de la chica que tiene cáncer (por cierto, muy buena peli, aunque tristísima), sino a otras cosas que en realidad son pavadas, pero el título pegaba y hay que buscarle lectores al blog.

“El 2012 es nuestro año” me dijo una amiga cuando nos despedimos el año pasado, y no sé por qué pero su afirmación me dejó pensando en ¿por qué no?, ¿por qué no habría de ser éste nuestro año teniendo tantas cosas positivas por  hacer?

Aunque bueno, no sé si tantas pero una es básica: terminar la carrera. Si todo sale bien durante el año, calculo que en diciembre estaré rindiendo mi último final, cuanto mucho extiendo el plazo hasta febrero 2013, no más.

Este es un año lleno de decisiones, en el que no sólo tengo que empezar a modelar qué va a ser de mí en 2013, sino ver qué va a ser de mí en el plano personal. Teniendo en cuenta que el novio está ausente, o sea, no está (quiero creer que se entiende) hay que ver qué pasa en este plano.

Sin forzar nada y sin obligar a nadie a nada, mi decisión en el plano afectivo es decir “basta de gays en mi vida”. Yo se que mis amigas van a decir “¡por fin Aya!” pero saben que ese “detalle” no depende de mí, y bueno… si la perfección viene por ese lado es imposible evitarlo, pero he dicho BASTA.

Ojo, acá quiero aclarar algo, adoro a los gays y no tengo nada personal en contra de ellos, sólo que quiero mucho a mis amigos y detesto que me gusten los que raramente gusten en algún momento de mí, porque claro, les gustan los hombres. Trabalenguas, lo sé, pero el “donde pongo el ojo lo pongo en un bala” se tiene que ter-mi-nar.

No podemos seguir así, esta relación simbiótica entre mis ojos y HombreQueGustaDeOtroHombre debe tener fin. Por mí, por la salud mental de mis amigas que cada vez que conozco un chico lo primero que me preguntan es si es gay o no, y por el futuro de mis hijos. O sea, ¿cómo se supone que voy a formar una familia en un futuro si no hay hombre disponible?

Tengo un cierto imán para captar este tipo dentro de la especie. En realidad no para captar, sino para pseudo enamorarme de ellos. Y es que vamos, seamos realistas, el héroe romántico de antaño hoy se disfraza de protagonista de telenovela mexicana, pero en la vida real es un claro exponente gay. Y yo, buena lectora de novelas en busca de un Darcy, me fijo en el prototipo de hombre que cumple con esas características, mas no con la más importante.

Inteligente, sensible, divertido, gracioso pero no vulgar, dulce pero no goma, pendiente de los detalles, respetuoso y culto. Es demasiado perdir, es como bajar a Edward Cullen o a Darcy de una nube y traerlos para que sean mi novio, no da. Estaría buenísimo y sería muy feliz, pero no da.

No todas somos María Desamparada que tiene la suerte de que el chico lindo y rico se enamora de ella y hace hasta lo inhumano para que terminen juntos. En mi caso soy una piba común que va a la universidad y trabaja en un aeropuerto, que se cruza con cualquier cantidad de hombres pero todos pateando para el otro arco, y que ya sería un milagro que un chabón se enamore de mí como para pedir que encima sea rico. Aunque lo último es un detalle menor que si viene en el combo bien, pero sino con que trabaje es suficiente, mantener vagos no.

Así que así estamos, para todas mis amigas que lean esto, quiero decirles que si en un año la situación no cambia me voy a meter en el convento de las Carmelitas Descalzas, y termino de RRPP del Vaticano.  

 

Cosas de la vida

12 ene

Hoy en el colectivo mientras volvía del trabajo me puse a pensar, viendo tantos camiones pasar y taxis alrededor, que a veces por cosas de la vida no somos eso que algún día quisimos ser.

Todos tenemos sueños de chicos, y que nadie me venga con que nunca se imaginó siendo Presidente de la Nación o Reina de algún país exótico porque no le creo. De chiquita yo quise ser muchas cosas, pasé de pediatra a modelo, de modelo a bailarina clásica, de bailarina a traductora de inglés, y de traductora a relacionista pública. Siempre pasando por el eterno sueño de ser princesa de Inglaterra, jajaja!

De ese primer sueño de doctora hoy estoy en mi último año de universidad para licenciarme como RRPP, y si bien en el camino aprendí a hacer todo lo que en algún momento quise ser (estudié modelaje, estudié danza clásica, hice 7 años de inglés) hoy puedo decir que hay algo que siempre quedó en el tintero: los musicales.

Amo ver musicales, cantarlos, sentirme parte de ellos, y obviamente que ni bien termine la universidad me voy a jugar un poco por esa faceta de mi vida que vengo postergando desde hace tiempo. Es como si tuviera que partir mi cuerpo en dos, una parte adora comunicar y todo lo que eso implica, y la otra se muere por cantar todas las noches en un teatro. Pero no se puede todo, y lo que será, será.

Bueno, volviendo al tema original, estaba diciendo que todos tuvimos sueños de chicos y que el tiempo los pudo haber cambiado, pero qué pasa con aquellos que no pueden cumplir ni una cosa ni la otra? Que por circunstancias de la vida toman decisiones equivocadas y cuando se arrepienten ya es demasiado tarde?

Es muy extraño eso de las oportunidades que a uno se le presentan en la vida, pero más loco es cómo a veces rechazamos las mejores por quedarnos en la comodidad de lo conocido. A veces, y me refiero exclusivamente a la gente que tiene muchas oportunidades y no las aprovecha, es necesario salir del estado de comodidad para conocer la adrenalina de lo nuevo, de lo desconocido. Tomar decisiones es dejar algo de lado, porque no se puede tener todo en la vida, y toda decisión es una oportunidad para crecer.

Miren, parece que fue ayer que tomé la decisión más importante de mi vida: dejar la comodidad del hogar para venir a vivir con mi hermano, alguien con quien nunca compartí más que un fin de semana o las vacaciones. Al principio fue duro, tuvimos que adaptarnos mutuamente porque él estuvo casi 10 años viviendo solo antes de que yo cayera a su vida, y yo en esos años viví como una princesa en mi casa donde mis padres me hacían todo. No conforme con el cambio, al poco tiempo se casó y entró otro actor a nuestras vidas, que debo confesar no sé qué sería de mi vida sin ella, pero también tuvimos que conocernos.

Nunca es fácil tomar decisiones, hay veces en las que quise dejar todo y volverme a mi casa pero seguí acá, y aún hoy después de 4 años hay veces que quiero matar a mi hermano, pero son cosas que pasan siempre porque no todo es siempre perfecto. Lo importante es no quedarse con lo básico por miedo a que lo que hagamos no sea lo correcto o no nos guste, o nos vaya mal. El típico miedo a fracasar lo tenemos todos, pero como dicen por ahí: el que no arriesga no gana.

De pronto la vida te pone en frente chances de crecer, hay que ser lo suficientemente despierto para darse cuenta y aprovecharlas, porque hay gente que no tiene opción y se resigna a ser lo que le toca, pero si vos tenes la posibilidad de hacer cosas hacélas. El conocimiento nunca está de más, o como dice mi abuela “el conocimiento no ocupa espacio”. Si tenes ganas de aprender un idioma hacelo, si queres ir de viaje hacelo, si queres cambiar de trabajo hacelo, si la carrera que haces no te satisface cambiala, sé feliz.

Nadie vive la vida de uno, y mucha gente puede estar presionándote para que hagas determinada cosa sin darse cuenta de lo infeliz que podes ser. La única persona a la que tenes que hacerle caso es a vos mismo, sólo vos sos quien se da cuenta si sos feliz o no, si lo que haces te gusta o no, si estas completo como persona o te falta algo. La gente puede opinar y darte consejos, pero nunca te olvides que la decisión final siempre la tenes vos, y de última si te fue mal te podes quedar tranquilo de que el error fue tuyo y de nadie más, te ahorras la angustia de querer culpar a alguien, y no se imaginan lo lindo que se siente esa libertad de poder elegir y luego culparse o gratificarse a sí mismo.

Quizás mi mamá y mi papá lean esto, y ellos son de opinar bastante en lo que tengo que hacer una vez que termine la universidad. Quiero decirles que tengo bien claro lo que voy a hacer: dejar de estudiar al menos un año! Tengo más vida adentro de una institución académica que en mi propia casa, y quiero descansar. Jugarme por el arte, por lo que realmente me apasiona, y si no me va bien o no me gusta, las RRPP siempre van a estar ahí para mí, con los brazos abiertos esperándome. Los errores que cometa después del 2012 van a estar pura y exclusivamente dedicados a ese título que me muero por tener, y él será quien me salve la vida en caso de sentirme ahogada.

Bienvenido 2012!

6 ene

Desde este espacio le damos la bienvenida al 2012, año en que se termina la joda, se nos acaba el mundo, y yo curso mi último año de universidad!! Si me recibo o no en diciembre, depende de muchos factores, pero la menos termino la cursada que es lo importante.

Cuántos cambios este año! Empezando porque comienza el proceso de preguntas tales como “¿termina diciembre y qué corno vas a hacer de tu vida?”. Porque cuando terminé la secundaria tenía claro qué iba a hacer, de hecho ya estaba matriculada en UADE desde octubre, por lo que tenía mi futuro asegurado, pero ahora estoy como un barco a la deriva, de solo pensarlo me da miedito. Igual a vivir intensamente este hermoso año, y si se termina el mundo al menos haber vivido bien ;)

Como novedad suprema en mi vida debo comentarles que me decidí a empezar una dieta sana, sin morirme de hambre pero sí comer cosas saludables, en cantidades razonables, que me permitan bajar esos locos kilitos que se han apoderado de mis caderas. También salgo a caminar todos los días, aunque sea sólo un par de cuadras, pero al menos moverme un poco y no tener una vida tan de morsa como últimamente. 

Objetivo: 15 kg menos! Proceso: duro pero no imposible, sólo basta concentración, objetivo siempre presente, honestidad conmigo misma, y pilas, muchas pilas!

Tengo que ponerle pilas no sólo a la dieta y al ejercício, sino también al estudio, que este año es clave porque implica recibirme. Nunca quise con tanto fervor que llegue el día en que me agarren a huevazos en la puerta de la facultad. Ese día voy a ser libre de estudiar, hacer y trabajar de lo que quiera, no de lo que la familia diga que.

No me quejo, RRPP es una carrera hermosa y me encanta, pero quiero probar un poco más con lo mío, con los musicales, intentar vivir de eso aunque sea por un tiempo, y si no me gusta o no me convence volver y seguir de espectadora.   

Ojalá, de todo corazón, que el objetivo principal se cumpla, que éste año llegue diciembre y les cuente que por fin me recibí, y que todo salga como esperamos. Ustedes con sus deseos y yo con los míos. Será un gran año, hasta con todo el temita del fin del mundo le tengo fe a este 2012 que recién comienza.

Mientras, ya me compré la agenda ;)

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.223 seguidores